El domingo por la tarde, a las 3.50 de la tarde, empezó a rodar la pelota en uno de los partidos más controversiales del Torneo Metropolitano. Universitario y Fuerza Cristal decidían quién sería el mejor equipo del año.

Una hinchada fiel acompañó a ambas escuadras. En las tribunas se vivió un partido aparte. Familias completas, madres, padres, hermanos de las jugadoras estaban presentes para darle ánimos a las protagonistas. Demostrando que la violencia y la antipatía no tiene cabida en el fútbol femenino.

La previa de esta jornada de infarto pondría en dificultad a las probabilidades. Las cremas en la punta con 24, Alianza Lima en segundo puesto con 23 y Fuerza Cristal tercero con 22. Todas tenían posibilidades de campeonar.

En la fecha 10 Universitario y Fuerza Cristal se jugaban, una vez más, la final del torneo. Mientras que Alianza Lima y JC Sport Girls protagonizaban el otro partido de infarto. Ambos encuentros se disputaron en simultáneo en los campos de la videna.

Una final que estaba para cualquiera

La árbitra Melany Bermejo fue la que dirigió las acciones. En el primer tiempo fue todo muy parejo. Con un par de ocasiones de gol para cada escuadra. Era evidente que quien rompiera el empate podría coronarse campeón.

Mientras transcurría la primera mitad se escuchaban los gritos de gol de Alianza Lima que jugaban en el campo de gras. Con la victoria del cuadro blanquiazul, Fuerza Cristal no tenía chances de poder lograr el título. La presión cayó sobre Universitario que para campeonar necesitaba ganar.

Con algunas fallas arbitrales, el partido se comenzaba a calentar. Pero aún la árbitra lo mantenía bajo control. Con dos grandes ceros terminó la primera parte. El resultado hablaba de un partido cerrado, donde ninguna de las 22 jugadoras de la cancha iba a permitir una victoria fácil.

A los 50 minutos, cayó el primer grito de gol. La delantera Rocio Fernández colocaba el 1-0. Universitario con la victoria se coronaba campeón. Una corrida de Rocío, con un buen pase entre líneas que abrió una grieta a la defensa, se vino un uno contra uno. La portera Valverde salió a acotar el espacio de remate, pero Fernández logró colocar la pelota en el primer palo.

No tuvieron que pasar ni cinco minutos de ese gol para que Fuerza Cristal tuviera un tiro libre a favor. Se trataba de una especie de corner corto, que caería desde la izquierda del campo. Sandy Dorador la encargada de la pelota parada, se alistaba para el remate. La alarma de gol se encendió en el arco crema. Dorador remató, la portera de Universitario Anni del Carpio voló, pero no llegó a desviar la pelota. Era el empate. Sin embargo Bermejo, interrumpió la celebración objetando que hubo una obstrucción a la arquera. Pero si la falta se hubiera dado Del Carpio no hubiera podido desenvolverse como lo hizo.

En un partido que se jugaba al milímetro, objetar un gol tan deseado fue tomado como una provocación por las jugadoras del Fuerza Cristal. En medio de todo el tumulto la árbitra le terminó mostrando la tarjeta amarilla a Adriana Lúcar. Quien al no compartir la decisión tomada aplaudió a la árbitra de forma sarcástica. Acción que provocó su expulsión.

Cuando todo se salió de control

La banca cervecera ardía de impotencia ante semejante error cometido. Los insultos de algunas jugadoras lo demostraron. El delegado del cuadro celeste fue expulsado del campo, al igual que la arquera suplente. Ambos se unieron a Lúcar en la tribuna.

Se reanudó el encuentro. Universitario con una jugadora más aprovechó y anotó el segundo gol a cargo de Emily Flores. 70 minutos del partido y el cuadro crema puso el 2-0, resultado que sentenciaba el encuentro.

El segundo fallo grave del arbitraje llegó a los 78 minutos. Una corrida de Rocío complicó a la defensa celeste, Rosa Castro salvó las acciones robando el balón en el área de manera limpia. Sin embargo la referí cobró penal. Una decisión que aumentó la impotencia en el cuadro cervecero. La carrilera fue expulsada del encuentro luego de hacer un gesto que indicaba que la árbitra fue pagada.

La número 27 de Cristal salió del campo, pero no sin antes mostrar su impotencia con gritos hacia la árbitra. Universitario pudo ampliar la ventaja, pero Fernández no lo puedo convertir tras la gran atajada de Fiorella Valverde, quién dio esperanza a su equipo.

Mientras tanto en el otro campo

Alianza Lima ganó a JC Sport Girls 3-1 en un partido abierto y con muchos goles, bastante más digno que el que le dio el título a la U por dos goles a cero. Nahomi Martinez, María José Cáceres y Carmen Quezada fueron de las más destacadas. Además de ser constantes durante todo el campeonato. Sin embargo JC, se jugó un gran partido, mereció más pero el físico fue su gran punto débil.

Una mala salida por parte de la defensa de Cristal, hizo que Emily Flores pudiera anticipar la jugada, quedarse con el balón y mandarse sola de cara al arco venciendo a la guardameta celeste luego de su remate.

Universitario levanta la copa con tan sólo un punto de ventaja en la tabla. Un punto conseguido con goles, pero también con un equipo de Fuerza Cristal, que no pudo sobreponerse a cobros que se vieron y sintieron injustos.

Mientras duró el empate, Cristal fue el mismo equipo que lideró cada fecha del torneo. Pero el diseño del campeonato, no favorece tanto la regularidad de un equipo,  sino su habilidad para superar a contrincantes complicados en situaciones adversas. La liguilla no es otra cosa que una olla a presión que pone en un partido el esfuerzo del año, los deseos, sueños y metas de los mejores clubes del medio. Superar esa presión es la clave.

Qué hubiera sucedido si a Cristal no le anulaban un gol a todas luces legítimo. Qué hubiera sucedido si su mejor delantera no hubiera acabado en la tribuna. Qué hubiera pasado si a Rosa Castro no le cobraban el penal. Qué hubiera pasado si la árbitro hubiera cobrado lo que le cobró a Cristal . Lamentablemente los hubiera no hacen un equipo campeón.

Lecciones para el metropolitano 2016/2017

La mayor lección que nos ha dejado esta final es que si bien un arbitraje puede determinar un resultado, es clave un entrenamiento emocional para no dejar llevarse por la ira. Un enojo puede estar justificado o no, ¿pero no es más importante ganar a pesar de los obstáculos?  

Obviamente desde la tribuna es fácil opinar, pero ninguna historia de campeonato está exenta de dificultades.

Durante la mayor parte del torneo Alianza Lima y Fuerza Cristal se preocupaban uno por el otro, mientras el cuadro crema en silencio prendió la máquina y se quedó con el primer lugar del podio. El cuadro dirigido por Marcelo Apaza es un campeón inesperado pero hizo los méritos para estar en esa posición.

Hubieron dos piezas claves en la U, Rocío Fernández, que se coronó como la goleadora del campeonato con 32 goles y, por decisión unánime, Emily Flores fue escogida como la mejor jugadora del campeonato. Tener en la formación a estas jugadoras para cualquiera de los equipos hubiera sido suficiente para tentar los primeros lugares del Metropolitano.

Felicitaciones Universitario, quienes supieron llegar desde atrás y campeonar. Esperamos que esta experiencia les sirva para mejorar la presentación peruana en la Copa Libertadores, el torneo de clubes más importante del futbol femenil de nuestro continente.

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