El agua es necesaria para tener un desempeño óptimo tanto en la cancha, como en el gimnasio o incluso si estás sentado en clase o la oficina. Mientras que el agua actúa como un agente que refresca el cuerpo, hace mucho más que eso: Ayuda a que la sangre tenga una buena circulación, lubrica tus articulaciones, hidrata tu piel, ayuda en la digestión y facilita el transporte de nutrientes por todo tu cuerpo.

Por eso tenemos para ti 5 tips esenciales para que te mantengas hidratada y saludable durante el entrenamiento y los partidos:

1. Ten un horario para beber agua

Si sabes que te espera una sesión fuerte de entrenamiento, o que empezará a una hora del día donde el sol no te tendrá piedad, deberías empezar a prestar atención a tus reservas de agua desde el día anterior. De esta forma, tu cuerpo tendrá el suficiente tiempo para absorber el agua que has consumido con anterioridad, así podrás hacer buen uso de ella cuando llegue el día. ¿Alguna vez has intentado beber mucha agua antes de un ejercicio fuerte o entrenamiento? Todas hemos pasado por eso, y no es bonito. ¡Controla tus tiempos de consumo de agua!

2. Experimenta con ella

Para muchas personas, la mayoría de las veces, el agua es el mejor elemento para mantenerte hidratado. Pero se aburren con su falta de sabor. Si esto te pasa a ti, intenta cortar algunas frutas (los arándanos y manzanas son perfectas para esto), para así darle algo de sabor a tu bebida sin añadirle azúcar. Ahora, dirás que para eso están las bebidas deportivas re hidratantes. Eso está bien, pero escógelas bien y revisa sus etiquetas, porque algunas tienden a estar recargadas de azúcar, calorías y sodio.

Gatorade>Calorías: 150, Sodio: 250 mg, Azúcar: 35 g.

POWERade>Calorías: 50, Sodio: 100 mg, Azúcar: 14 g.

Sporade>Calorías: 56, Sodio: 110 mg, Azúcar: 14 g.

3. La sed no es el mejor indicador de una deshidratación

No existe una guía establecida para saber cuánta agua debes ser consumida, porque toda deportista es distinta. Depende mucho tu estatura, cuánto sudes, peso, nivel de actividad, condiciones del clima y la duración de la actividad. Una buena y simple forma de medir tu nivel de hidratación es chequear tu orina (asqueroso pero efectivo). Lo que buscas es una orina sin color o ligeramente amarilla. ¿Está así? Bien, eso significa que estás bien hidratada. Pero aún así, durante tu actividad física, escucha a tu cuerpo. Si sientes o muestras alguno de los síntomas de deshidratación (mareos, no sudas, náuseas, vómitos, boca seca, latidos rápidos del corazón), tómate un descanso y bebe algo.

4. No dejes que el clima te engañe

Incluso en los meses de invierno, es importante mantener tus hábitos de hidratación. Es difícil recordar el beber agua durante esos meses, pero tu cuerpo todavía necesita mantenerse saludable para tener un óptimo desempeño; incluso si no sudas tanto como los meses donde hace más calor.

5. ¡Hazlo un hábito!

El agua no te hace ningún bien si no la bebes. Así que te recomendamos que siempre lleves contigo un tomatodo que contenga agua. ¿Los beneficios? Te recuperarás más rápido, tendrás más energía y estarás en perfectas condicones para tu próxima actividad física.

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