El fútbol es uno de los compromisos más fuertes que tienes si quieres dedicarte en cuerpo y alma al fútbol. Sin embargo, hay veces que sólo quieres parar por el gran tiempo que demanda, terminas muy cansada y con hambre. Pero, ¿y si no fuera así? ¿y si cada día me levanto a las 6 de la mañana con una sonrisa radiante, lista para entrenar?… Sí claro. Pero si fuera así, te tenemos aquí 7 ejemplos de cómo sería:

1. ¡Amo levantarme temprano en las mañanas!

Tú misma despiertas al gallo con todas las energías positivas del mundo. Tiendes tu cama, tomas tu buen desayuno y te diriges a la práctica de hoy. ¿Está lloviendo? ¿mucho frío? ¡No importa! Seguro se irá pronto y estarás bajo el cálido sol todo el resto de la mañana. Es el inicio de un bello día.

2. Se rompió la tira para el cabello… ¡no importa!

Puedo dejar que mi cabello se mueva con el viento mientras corro. Además si necesito atarlo, siempre puedo pedir prestada una liga a una de mis amigas, estoy segura que estarán más que dispuestas a ayudarme. ¡Ah! Y como siempre, devolverla al final del día.

3. Lo que me gusta de los tacos es que mejora mi postura

Ese momento que encuentras en un tienda los zapatos con los que siempre soñaste. Espera a que las demás los vean, ¡les van a encantar! ¿Zapatillas? Ya tengo el par que uso para ir a entrenar, ¿para qué quiero más?

4. Cuando te golpean, pero todo está bien

Mientras estás jugando, tu amiga (tan linda ella) te tumba al piso o te golpea en el pecho. O incluso te patea en la pierna… pero no importa. Todo está bien, es parte del juego. Además, seguro te lo merecías por estar jugando distraída y te metiste en su camino. Ella es inocente.

5. ¡Vas a devorar esa ensalada!

Lo más delicioso que puedas imaginar para mantenerte bien durante el resto de la práctica. Tu rica ensalada de lechuga y tomate. ¡Delicioso! Es importante cuidar la figura y estoy segura que con eso, podré tener suficiente fuerza para seguir.

6. ¡Todas jugaron muy bien!

Nada como un buen juego en donde todas se felicitan y se dan un fuerte abrazo de grupo. Porque lo más importante cuando juegas contra otro equipo, es el ver a todas las futuras amigas que tendrás después del partido. ¡Ah! Y no te preocupes si estuviste todo el día sentada en la banca. Seguro es porque tu amiga juega mejor y ella se merece estar en la cancha. Lo bueno es que así no sudas.

7. Tienes energía para todo

Después del entrenamiento viene la universidad, instituto, trabajo, reunión familiar, fiesta, cita, tesis. Estás dispuesta para hacer de todo. ¿Quién necesita dormir? ¡Eres la reina del mundo!

Y mañana otro día de entrenamiento. ¡No puedo esperar!

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