El tanto atrapar tiros de penal y defender los tres palos te hace sentir imparable, poderosa, la heroína de tu equipo. Pero eso valdrá poco si tus guantes no viven lo suficiente para compartir la gloria contigo. Porque ellos son tu mejor arma para seguir defendiendo la portería. Y si no los cuidas bien, no los tendrás mucho tiempo y será un problema para tus manos… y bolsillo. Aquí te damos unos consejos para cuidarlos y alargar su vida:

1. ¡Sácalos de la mochila!

Algo siempre esencial pero que muchas personas pasan por alto. Apenas llegues a casa del entrenamiento o un partido, debes sacarlos inmediatamente de la mochila. Eso evitará que se pudra y no tendrás esa sensación de acartonamiento, que hace que el guante se sienta viejo, haciendo que pierda su grip al momento de atrapar el balón.

2. Verifica el daño

Una vez fuera de la mochila, debemos verificar qué tan sucios están. Si vemos que no es tanto, sólo con humedecerlos un poco y frotarlos entre sí, hará que la suciedad desaparezca. Y luego sólo debemos colgarlos en un lugar donde no estén muy expuestos al sol o a una fuente de calor.

Periódico, viejo amigo. Nos volvemos a ver.
Periódico, viejo amigo. Nos volvemos a ver.

Ahora, si la suciedad es mucha, debemos hacer más cosas. Para ello, necesitamos agua (puede ser en un lavatorio, un lavabo o un fregadero), los guantes (no me digas), papel periódico (tu mejor amigo para estos casos) y por último, un gel especial para la limpieza de estos. Lo puedes conseguir en cualquier tienda deportiva o en el mismo lugar donde los compraste. De no poder contar con este implemento, puedes utilizar un jabón neutro para manos, pero ten en cuenta que el jabón contiene sustancias que son más agresivas para el látex que el gel especial para guantes.

De preferencia utiliza el gel pensado para el cuidado de tus guantes.
De preferencia utiliza el gel pensado para el cuidado de tus guantes.

Y antes de iniciar queremos dejar algo muy en claro: NUNCA LOS METAS EN LA LAVADORA. Salen relucientes, aparentemente intactos… Pero hemos tocado la columna vertebral del guante haciendo un lavado a máquina. La capa de espuma que hay debajo del látex de la palma y que ayuda a la amortiguación se desintegra. El látex por su parte en seco tiene un agarre perfecto pero pierde toda la absorción de agua, por tanto convertimos un guante de gama alta en uno de terreno duro.

3. Comienza a trabajar

Aplica el gel en el guante.
Aplica el gel en el guante.
También se pueden frotar los dorsos entre sí.
También se pueden frotar los dorsos entre sí.

4. Deja que sequen bien

Ya hemos terminado con la parte más delicada del proceso que era eliminar la suciedad. Ahora sólo debes dejarlos que sequen. Pero debe ser en un lugar donde no estén expuestos directamente al sol o a una fuente de calor, porque eso hará que el material se deteriore.

Y una forma para hacer que su secado sea más rápido, es secarlo por dentro. Ahí entra a trabajar nuestro confiable papel periódico, porque al ser un material bastante absorbente, es ideal para este tipo de situaciones.

Lo que debes hacer es coger una hoja de papel, doblarla de modo que entre en el guante, cerrarlo y colgarlo de la parte del cierre. Puedes colocar más de una hoja de papel si deseas, siempre que no llenes demasiado el guante, causando que se deforme.

5. Verifica que estén bien secos

Si lo dejaste en un lugar fresco y con el papel periódico en su interior, en menos de 24 horas comprobarás que están completamente secos. Retira el papel y ya puedes guardar tus guantes en su estuche original, listos y limpios para el próximo partido.

Otro motivo que generan sus desgaste:

El resquebrajar o cuarteado de los guantes

Las palmas de gama alta  de un guante están formadas principalmente de látex natural, un producto que tiene un grip excelente antes cualquier superficie que presenten los diferentes tipos de balones pero con muy poca resistencia al roce contra cualquier elemento es mínimo.

¿De qué manera se puede cuartear un guante? Tres son los principales motivos:

Y que te quede claro que una de las teorías del desgaste es que se produce del roce contra el balón, y es completamente falsa. La superficie del balón es plana y sin rugosidad alguna, por tanto la erosión que puede producir es inapreciable. De ser esto cierto, tendríamos un problema porque evitar contacto con la pelota siendo arquera… como que pierde el sentido tu función ¿no?

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