Si eres una futbolera, debes saber que nuestros pies tienen que recibir un muy buen cuidado. no permitas que nada te moleste y no permitas que nada (¡líbrate de las ampollas!) te evite correr, patear o incluso caminar, sino ¿para qué has ido a entrenar/jugar? Aquí tenemos para ti unos consejos útiles.

1. Manténlos siempre secos

Después de un entrenamiento o juego, tus pies han pasado por mucho esfuerzo corriendo y pateando el balón. Y damos por hecho que has sudado bastante. Sí, incluye los pies.

Y ahora tenemos que hablar de algo que no nos gusta: el mal olor. El sudor tiene un olor característico y depende mucho de la alimentación de la persona y algunos factores más. Algunos alimentos que no ayudan con este tema son el ajo, los espárragos o la cebolla.

Y lo más importante es la higiene diaria, no solo con agua, sino con jabones antibacteriales. Igualmente los agentes desodorantes, estos eliminan el olor del sudor al llevar alcohol y otros desinfectantes. Recuerda también que el talco es básico y tu mejor amigo en estos casos. o puedes usar Oxido de Zinc, lo venden en cualquier farmacia y ayuda con el sudor y los malos olores.

2. ¡Cuídate de las ampollas!

Es por esto que debemos quitarnos los botines apenas terminamos de jugar o entrenar. Y evita usar zapatos sin medias. Y si tienes un botín/zapato nuevo,  tienes que evitar usarlo mucho tiempo. De esa forma estamos forzando nuestro pie y podríamos lastimarlo.

Y si te dicen que mientras más lo uses, mejor se adapta a tu pie ¡te mienten! Aplicar algo de crema hidratante en los zapatos/botines hará que se ablanden. Nos referimos a la parte interior. Usar calcetines cuando son nuevos también permite que el botín o el zapato se adapte a la forma del pie sin peligro de rozar y lastimarte. Dale dos semanas para que se amolden.

ESTO quieres evitarlo a toda costa.
ESTO quieres evitarlo a toda costa.

Y los botines SÓLO debes usarlos dentro del campo. Si sientes la necesidad de usarlos fuera, como en la calle o en casa. Pues tienes un problema y necesitas ayuda… y más zapatos. Lleva siempre un par para caminar luego de salir de la cancha.

Ahora, si aparece una ampolla, ¡NO.LA.PINCHES! No es recomendable. Y no, no es temerario o de valientes hacerlo. No es bueno lastimarte aún más.

El tratamiento es eliminar el agua de la ampolla procurando no lesionar la piel. Para ello hay que pasar un hilo con una aguja desinfectada (con alcohol o una llama) a través de la ampolla de manera que el agua formada drene por el hilo, evitando que se rompa la piel y provoque una herida, acelerando el proceso de cicatrización.

Y bueno, si se aproxima un juego y no quieres perdértelo, siempre tienes los hidrocoloides. Son como unas pequeñas vendas humectadas que actúan como una segunda piel ¡Son mucho mejores que las banditas! Te protegerán durante tu juego. Eso sí, es recomendable cambiarlo después.

Estas son las vendas que serán tus aliadas cuando un partido está muy cerca.
Estas son las vendas que serán tus aliadas cuando un partido está muy cerca.

3. Córtate las uñas e hidrata tu piel

Bastante básico para cualquier persona, pero tiene más importancia si quieres ser una buena futbolista. En una entrevista con el podólogo del Real Madrid, Víctor Alfaro, menciona el cuidado del pie dermatológico, de las uñas (mantener un corte correcto), mantener la piel hidratada, que no tenga callosidades para evitar que provoque otras dolencias.

El fútbol es un deporte bastante exigente para los pies. La bota es un factor muy agresivo, por los tacos, porque el pie queda bastante comprimido, y luego estamos dando patadas a un objeto relativamente duro.

Dependiendo de la intensidad, días que entrenes o la cantidad de veces que juegues, es recomendable visitar a un podólogo una vez por semana.

Tal vez viste alguna vez en tu ducha unas piedras que parecían jabones. Esa es la piedra pómez.
Tal vez viste alguna vez en tu ducha unas piedras que parecían jabones. Esa es la piedra pómez.

Pero no tengo dinero para ir a un podólogo dirás. Descuida, hay alternativas para el cuidado de pies como, por ejemplo el uso de una piedra pómez en tus pies con regularidad para eliminar suavemente la piel dura. Eso sí, asegúrate que tus pies estén secos y limpios antes. Así evitarás las bacterias.

También puedes exfoliar tus pies, algo que podrás conseguir con un poco de aceite de oliva y azúcar moreno. Sólo debes masajearlos por 15 minutos y después, los enjuagas hasta que la mezcla de aceite y azúcar moreno haya desaparecido del todo.

4. Hazte una pedicura

Dale un gusto a tus pies de vez en cuando. Te lo agradecerán y estarás feliz de haberlo hecho.
Dale un gusto a tus pies de vez en cuando. Te lo agradecerán y estarás feliz de haberlo hecho.

La pedicura limpia el pie de células muertas, callosidades, dándole un especial cuidado a las uñas encarnadas, uñas en general, cutículas, talones agrietados, durezas, y termina con un masaje revitalizante con crema para reactivar la circulación.

El cuidado de los pies es una forma importante de sentirte bien. Y no solo es importante hacerse pedicuras en verano, ya que a lo largo del año, al estar tapados sufren incluso más.

Los beneficios de la pedicura son los siguientes:

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