Mientras el Lille, tercero en la Ligue 1, atraviesa un momento dulce con un equipo prácticamente inalterado en las últimas semanas, Bruno Génésio se enfrenta a un dilema de lujo. La enfermería se está vaciando y todos los jugadores están regresando con fuerza, ofreciendo al técnico un abanico de posibilidades sin precedentes.
