Antonio Cassano ha analizado con su característica contundencia la reciente derrota de Italia ante Bosnia, un resultado que condena a la selección azzurra a su tercera ausencia consecutiva en la Copa del Mundo. El exfutbolista, en declaraciones recogidas, fue explícito sobre la situación del fútbol nacional.
«Independientemente de las convocatorias», afirmó Cassano, «llevo cuatro o cinco años diciendo que los futbolistas italianos son mediocres y que los equipos de la Serie A dependen de jugadores extranjeros para resolver los encuentros importantes. En el Inter, por ejemplo, los partidos los resuelven futbolistas como Thuram. Barella es un buen jugador, pero no está al máximo nivel. Tenemos que aceptar esta realidad de una vez por todas».
Estas declaraciones de Cassano reabren el debate sobre la calidad de la cantera italiana y la estrategia de los clubes y la federación para recuperar el prestigio perdido en el panorama futbolístico internacional.
