La derrota del Atlético de Madrid por 2-1 ante el Barcelona el sábado quedó empañada por una controvertida decisión arbitral en el Metropolitano. Al inicio de la segunda mitad, Gerard Martin fue inicialmente expulsado con tarjeta roja por una entrada sobre Thiago Almada, pero esta decisión fue posteriormente rebajada a tarjeta amarilla tras una revisión del VAR.
Esta decisión enfureció al Atleti, sobre todo porque ya jugaban con diez hombres desde antes del descanso. El club ha presentado una queja formal ante el Comité Técnico de Árbitros (CTA), y su CEO, Miguel Ángel Gil Marín, ha decidido hacer pública su disconformidad.
Gil Marín expresó su profunda decepción por la gestión de la situación por parte de la Real Federación Española de Fútbol. Declaró: «Cuando vemos las imágenes y escuchamos los audios compartidos por la Federación, lo único que queda es sentir vergüenza. No es posible que nos dejen escuchar sus comentarios, completamente contrarios a lo que debería ser el correcto funcionamiento del VAR, y no pase nada. Los árbitros tienen el mismo derecho a equivocarse que los jugadores, entrenadores y directivos, pero los errores en el juego son solo eso, errores. Otra cosa es que un árbitro del VAR predisponga al árbitro principal cuando está juzgando una acción.»
Gil Marín: «No es normal que el criterio haya cambiado»
Gil Marín argumentó que el VAR no debería haber intervenido en la decisión inicial del árbitro Mateo Busquets Ferrer, ya que la tarjeta roja no constituía un «error claro y manifiesto». Explicó: «El árbitro de campo debe tener la responsabilidad y tomar decisiones interpretando la intención de cada uno. El VAR solo debería intervenir para corregir errores inequívocos, no para decidir en lugar del árbitro principal. No es normal que el criterio haya cambiado y no sepamos qué esperar. Nos ha ocurrido en los dos últimos partidos. No tiene sentido.»
Gil Marín critica al CTA por «inconsistencias»
Para reforzar su argumento de que la entrada de Martin merecía tarjeta roja, Gil Marín citó un ejemplo del propio Comité de Árbitros. El CTA había señalado recientemente que una falta similar de Valentín Gómez del Real Betis debería haber resultado en expulsión, lo que hace incomprensible la decisión del sábado para el Atleti. Concluyó: «Y lo peor de todo es que el propio CTA explica una jugada hace unos días, asegura que debería haberse resuelto mostrando una tarjeta roja, y ayer, en una jugada idéntica, el árbitro toma la decisión correcta y el VAR conduce al error excediendo sus funciones, aquellas que han sido explicadas a jugadores, entrenadores y directivos y que, lamentablemente, no se cumplen.»
