El Newcastle de Eddie Howe ha experimentado un cambio notable esta temporada. Lo que antes era un equipo conocido por su intensidad y por «molestar» a sus rivales, ha pasado a ser un conjunto que acumula 15 derrotas en la Premier League.
Esta transformación plantea una pregunta clave: ¿qué ha llevado a que los que antes eran considerados «matones» sobre el campo se vuelvan tan «amables» en sus resultados? La evolución del estilo y la mentalidad del equipo bajo la dirección de Howe ha sido el centro de atención, marcando un contraste significativo con su reputación anterior.
