La dolorosa derrota del Torino anoche contra el Parma ha acaparado los titulares, destacada en la primera página de La Stampa bajo el epígrafe: «Derrota en Parma, el Torino en el abismo: Baroni podría caer». El equipo granata, visiblemente sin ideas y sin alma, sucumbió en Parma frente a un rival que ansiaba su primera victoria liguera y que, con este resultado, ha logrado superarlos en la clasificación.
Las perspectivas se tornan cada vez más sombrías para el entrenador Marco Baroni. El elocuente silencio de la directiva tras la derrota, incluso la ausencia de comunicación entre el técnico y el presidente Cairo (presente en el estadio), junto con los rumores de un sondeo preliminar con Raffaele Palladino (siendo Paolo Vanoli otra alternativa considerada), no hacen más que ahondar la crisis. El Torino se encuentra ahora con el peor ataque y la peor defensa del campeonato. De no ser por su reciente hazaña en Roma, los granata ocuparían la última posición en la tabla.
Se anticipan días de intensa reflexión en el Filadelfia. Ya el próximo sábado por la tarde, en el Olímpico de Roma, el Torino y su técnico se enfrentarán a la Lazio (equipo que ayer se revitalizó con una victoria sobre el Génova) en un encuentro crucial que podría definir su futuro inmediato antes del parón liguero.
