Los defensores del Inter, Alessandro Bastoni y Federico Dimarco, compartieron sus reflexiones en el formato ‘Wheel Talks’, destacando la crucial importancia del vestuario en el fútbol. Ambos coincidieron en que el ambiente del equipo es un componente fundamental de su profesión, un lugar de unión, diversión y compañerismo que definen como «el lugar más hermoso» y algo que extrañan profundamente quienes dejan de jugar.
Su relación, que comenzó durante su período de cesión en Parma, es descrita por Dimarco como «casi fraternal», fortalecida por haber jugado casi siempre juntos en la misma banda. Bastoni también reveló el origen de su apodo «Gerry», atribuido por Dimarco debido a sus «extremidades largas y extendidas».
Para ambos, el Inter representa una «segunda familia». Dimarco expresó gratitud por haber crecido en el club y por las personas que conoció y que le ayudaron a madurar en todos los aspectos. Bastoni reforzó esta idea, señalando cómo el ambiente y los aficionados contribuyen a crear un sentido de pertenencia que, junto con la unidad del vestuario, es «el secreto para ganar» y la razón por la que permanecen en el club después de tantos años.
Al hablar de su notable «pie izquierdo» (mancino), tanto Bastoni como Dimarco lo consideran un talento natural, un «don» innato que se tiene o no se tiene, aunque se pueda perfeccionar con el tiempo. Bastoni también mencionó la influencia de «buenos maestros» como Kolarov en su desarrollo.
Finalmente, recordaron los numerosos ejemplos y mentores que tuvieron a lo largo de su carrera. Desde Ranocchia hasta Godín, pasando por Kolarov, estos líderes los formaron tanto mental como técnicamente, resaltando la suerte de encontrar siempre «grandes personas» en su camino.
