En el partido de ida de los octavos de final, los ‘Gunners’ se vieron en desventaja al inicio de la segunda mitad en su visita a Leverkusen. Un gol de cabeza de Andrich, que parecía dar la victoria al Bayer, ilusionó a la afición local. A pesar de su presión constante, el equipo de Mikel Arteta no lograba generar ocasiones claras de peligro para igualar el marcador, y la derrota parecía inminente.
Sin embargo, la fortuna sonrió al equipo londinense en los minutos finales del encuentro. En el minuto 89, un penalti cometido por Tillman sobre Madueke dentro del área brindó una oportunidad crucial. Kai Havertz, exjugador del Bayer Leverkusen, no falló desde los once metros y convirtió la pena máxima, sellando así un valioso empate para el Arsenal en un partido complicado y manteniendo vivas sus esperanzas para la vuelta.
