A pesar de la convicción de Lamine Yamal y el entrenador Hansi Flick de que una remontada contra el Atlético de Madrid en los cuartos de final de la Champions League era posible el martes por la noche, los números de la temporada sugieren que la tarea es aún más difícil de lo que parece.
Los dos equipos se han enfrentado en cinco ocasiones esta temporada, con tres victorias para el Barcelona y dos para el Atlético de Madrid. El equipo catalán se llevó ambos encuentros de La Liga, aunque el Atlético rotó jugadores en el segundo de estos partidos. Los colchoneros se impusieron en su doble enfrentamiento de la Copa del Rey. En los cinco partidos, ambos equipos han marcado ocho goles.
La fragilidad defensiva del Barcelona sugiere que el Atlético marcará
Las estadísticas favorecen claramente al Atlético. Diego Simeone ha indicado que su equipo buscará la iniciativa en el partido, y el capitán Koke Resurrección ha instado a sus jugadores a tener personalidad con el balón para poder hacer daño a la espalda de la presión del Barcelona. Como señala Diario AS, el Barcelona acumula 14 partidos sin dejar su portería a cero en Europa. Desde la llegada de Flick, ningún equipo en la Champions League ha encajado más que los 43 goles del Barcelona. Esta temporada, el Barcelona ha encajado en todos sus partidos de Champions, lo que implica que podrían necesitar cuatro goles para avanzar.
El experimento defensivo del Barcelona
Desde que llegó Flick, el defensa Jules Koundé ha sido utilizado casi exclusivamente como lateral derecho. Sin embargo, MD informa que en la última sesión de entrenamiento previa al partido, el francés fue probado como central. En ese caso, Ronald Araújo jugaría de lateral derecho, con Eric García en el centro del campo. Sería una sorpresa que Koundé fuera movido de posición, pero Pau Cubarsí está sancionado, y García podría ser necesario en el centro del campo, ya que no está claro quién acompañará a Pedri en la medular.
Flick ‘no se preocupa por la defensa’
Las dificultades defensivas del Barcelona fueron señaladas a Flick antes del partido, dado que el Inter logró pasar de ronda a pesar de que su equipo marcara seis goles el año pasado. Flick aseguró que no le preocupaba su defensa y que dependería de la presión de su equipo como unidad y de su compacidad como colectivo.
