Elogiado por su entrenador el viernes, tras un discurso vacilante a mitad de semana que reflejaba el sentir de la dirección, el defensor argentino Facundo Medina encarna las emociones constantes del OM y vislumbra perspectivas más optimistas.
«Cada uno sabe quién no ha estado a la altura». Estas palabras de Facundo Medina, un desahogo emocional necesario para remotivar al OM, resuenan con fuerza en el club. El defensa argentino, quien ha sido objeto de elogios por parte de su entrenador, parece personificar las fluctuaciones emocionales del equipo y, al mismo tiempo, abrir una ventana a un futuro más prometedor.
