El MSV Duisburg aseguró su pase a la final de la Copa de la Baja Renania, pero tuvo dificultades contra el 1. FC Bocholt, equipo de la Regionalliga Oeste, y solo logró la victoria en la prórroga. La familia Hirsch, por su parte, experimentó un regreso a Bocholt que distó mucho de ser agradable.
