Después de una ausencia de doce años en la Copa del Mundo, la selección italiana se encuentra ante una oportunidad crucial para asegurar su clasificación a la fase final del torneo. El decisivo encuentro de la final del repechaje se disputará en Bosnia.
Ante la trascendencia del choque, el entrenador de Italia, Gennaro Gattuso, ha manifestado que no quiere ni siquiera considerar la posibilidad de un fracaso en este partido clave.
