En los últimos días, el futuro de Alessandro Bastoni ha sido objeto de intensos debates, especialmente tras su aparición con la selección nacional y la posibilidad de un traslado al Barcelona, equipo que supuestamente lo ve como el ajuste ideal para su defensa.
Si Bastoni se fuera, la defensa del Inter se enfrentaría a una remodelación significativa. El club ya anticipa las probables salidas de Acerbi, De Vrij y Darmian, lo que dejaría a Bisseck como el único defensor central reconocido. Carlos Augusto, principalmente un lateral izquierdo, ofrece cierta versatilidad, y un posible préstamo de Akanji del Manchester City aún dejaría al Inter con un número mínimo de defensores centrales.
El artículo plantea preocupaciones sobre la viabilidad de fichar a cuatro nuevos defensores en una sola ventana de transferencias, especialmente dada la histórica reticencia del Inter a invertir fuertemente en esta posición, señalando cómo objetivos como Bremer y Buongiorno terminaron en clubes rivales. Una revolución defensiva completa se considera arriesgada, con el potencial de conducir a una temporada de transición, trazando paralelismos con estrategias pasadas de adquisiciones masivas que no tuvieron éxito.
