Pierre Sage, en su llegada al banquillo del Lens el verano pasado, solo pudo contar con un adjunto. Su elección recayó en Jamal Alioui. Este marroquí, conocido por su fuerte carácter y su agudeza táctica, era la opción natural dada la complementariedad entre ambos hombres. Alioui, a menudo comparado con el ‘fuego’ que contrasta con la ‘hielo’ de Sage, se ha revelado como una pieza fundamental en el engranaje del equipo.
