Según informes, la Juventus está considerando una reorganización importante a nivel ejecutivo, con el director general Damien Comolli enfrentando un intenso escrutinio a solo unos meses de su nombramiento. Aunque se espera que Luciano Spalletti continúe como entrenador, la posición de Comolli parece precaria, según Tuttomercatoweb.
El mandato de Comolli está en peligro debido a otra temporada que probablemente terminará sin trofeos, especialmente si los Bianconeri no logran asegurar un puesto entre los cuatro primeros en la Serie A. Además, se han planteado preocupaciones sobre inversiones significativas en jugadores que han tenido dificultades para adaptarse a la liga italiana.
Si el propietario de la Juventus, John Elkann, decide despedir a Comolli, el club podría optar por no contratar a otro ejecutivo de alto perfil, a diferencia del nombramiento del propio Comolli el año pasado, quien llegó poco después de la salida de Cristiano Giuntoli.
En cambio, la Juventus podría otorgar al exjugador legendario Giorgio Chiellini un papel más prominente, al tiempo que se apoyaría más en los directores recientemente nombrados, Marco Ottolini y François Modesto, ambos reconocidos por su experiencia en scouting. Financieramente, Elkann podría traer una figura de supervisión de una de sus otras empresas, de manera similar al papel que Maurizio Scanavino desempeñó durante años.
Nuestra Opinión sobre la Juventus y Comolli
Este posible despido marcaría una rápida caída para Comolli, y sería irónico si la misma estructura que él ayudó a establecer contribuyera a su destitución. Sin embargo, no sería del todo sorprendente, dada la historia de la Juventus de remover rápidamente a entrenadores y funcionarios cuando no se logran los resultados deseados, a menudo subestimando el tiempo necesario para construir un proyecto sostenible.
Los críticos también señalan varias decisiones de transferencia desconcertantes tomadas bajo la supervisión de Comolli. La adquisición de Lois Openda, en particular, destaca como uno de los acuerdos más inexplicables recientes. Openda, según los informes, estaba en una racha de bajo rendimiento prolongada, ofrecía redundancia dada la presencia de Jonathan David, y con el futuro de Dusan Vlahovic incierto, la Juventus tenía necesidades de plantilla más urgentes y una flexibilidad financiera limitada en ese momento.
