El copresidente del Arsenal, Josh Kroenke, ha declarado que el fútbol jugado sin público durante la pandemia de Covid-19 proporcionó al entrenador Mikel Arteta el «espacio» esencial para trabajar en la revitalización del club, al que describió como un «gigante dormido».
Según Kroenke, la ausencia de aficionados en las gradas y la consiguiente reducción de la presión externa permitieron a Arteta enfocarse en su proyecto y realizar los cambios necesarios en el equipo sin el escrutinio inmediato y constante que suele acompañar a un club de la magnitud del Arsenal.
Este período, aunque desafiante para el mundo del deporte en general, se convirtió en una oportunidad inesperada para el cuerpo técnico y la dirección, facilitando la implementación de una estrategia a largo plazo y la reconstrucción de la identidad del equipo.
