Mientras se debate intensamente sobre el futuro de la Selección Nacional tras el desastroso resultado contra Bosnia – en un contexto de posibles dimisiones de Gravina, la búsqueda de un nuevo seleccionador para la ‘Azzurra’ después de Gattuso y la imperiosa necesidad de reformas estructurales – una facción parcial de Italia no pierde la oportunidad de desviar el foco. Esta parte de la opinión pública prefiere aferrarse a la ‘fábula’ de una supuesta traición por parte del bloque de jugadores del Inter o a los desvaríos y exageraciones sobre la tasación de futbolistas como Bastoni, en lugar de afrontar los problemas reales. Es hora de dejar de buscar excusas fáciles; la Selección Nacional merece un análisis serio y soluciones concretas.
