Tras sus tempranas eliminaciones tanto de la UEFA Champions League como de la Coppa Italia, la Juventus ha redirigido su enfoque por completo hacia la carrera por asegurar un puesto entre los cuatro primeros de la Serie A y a la planificación estratégica de su futuro. Con este objetivo primordial, el club tiene previsto celebrar importantes reuniones con el delantero Dusan Vlahovic y el entrenador Luciano Spalletti.
Los directivos de la Vecchia Signora ya han iniciado movimientos, como la reciente renovación del contrato de Kenan Yildiz, a la que se espera que siga la de Weston McKennie. En cuanto a Vlahovic, el club desea esclarecer las intenciones del atacante serbio, particularmente si ha mantenido conversaciones con otros clubes de élite como el Barcelona o el AC Milan. Un punto crucial en la agenda será la posible reducción de su salario, ya que la Juventus busca ajustar su ficha actual de 12 millones de euros anuales a un rango más manejable de 6 o 7 millones de euros. Vlahovic había mostrado un desempeño prometedor en sus pocas apariciones bajo la dirección de Spalletti antes de sufrir una importante lesión en el muslo, y se espera que reanude los entrenamientos completos la próxima semana.
Al mismo tiempo, la Juventus busca asegurar la continuidad en el banquillo y necesita alinear su visión con la del técnico Spalletti. La principal preocupación del entrenador no reside en las condiciones de su contrato, sino en obtener garantías sólidas sobre los planes estratégicos del club y las futuras actividades en el mercado de fichajes. Spalletti aspira a conseguir refuerzos específicos que le permitan construir una sólida formación 4-2-3-1, incluyendo opciones de recambio fiables para cada posición, asegurando así una plantilla competitiva.
Nuestra Perspectiva sobre la Juventus, Vlahovic y Spalletti
Sería algo sorprendente que Vlahovic aceptara una reducción salarial, aunque también es cierto que nunca ha mostrado prisa por marcharse en anteriores ocasiones en las que se le vinculó con transferencias. En cuanto al banquillo, lo sucedido con Antonio Conte el año pasado dejó una cicatriz, por lo que es poco probable que encuentren una mejor opción que su actual entrenador. Parece sensato que la Juventus lo mantenga y satisfaga sus demandas razonables, después de haber intentado diversas soluciones en vano en el pasado.
