La UEFA ha decidido no aceptar la reclamación del Barcelona respecto a una posible mano de Marc Pubill durante el partido de ida de los cuartos de final de la Champions League contra el Atlético de Madrid. La decisión, que no fue tomada por el árbitro Istvan Kovacs, enfureció al entrenador del Barcelona, Hansi Flick.
El técnico alemán se mostró furioso tras la jugada y cuestionó en rueda de prensa qué propósito tiene el VAR. El portero del Atlético, Juan Musso, pareció sacar un saque de puerta en la segunda mitad, pasándole el balón a Pubill, quien luego detuvo la pelota con la mano dentro del área pequeña, aparentemente con la intención de ejecutar él mismo el saque de puerta.
El Barcelona reclamó un penalti y, en el caso de Flick, una segunda tarjeta amarilla para Pubill, pero ni Kovacs ni el VAR intervinieron. Las reglas de la IFAB parecieron dar cierta credibilidad a las quejas del Barcelona, y el club catalán presentó una queja ante la UEFA por el mismo incidente.
Declaración de la UEFA sobre la reclamación de mano de Pubill
Sin embargo, la UEFA no ha visto las cosas de la misma manera. Aunque no ha proporcionado una razón específica, la UEFA ha considerado la queja del Barcelona como «inadmisible».
“Tras el partido de ida de los cuartos de final de la UEFA Champions League entre el FC Barcelona y el Atlético de Madrid, disputado el miércoles 8 de abril de 2026, el FC Barcelona interpuso una protesta relativa a una decisión arbitral. El 13 de abril de 2026, el Órgano de Control, Ética y Disciplina de la UEFA declaró la protesta inadmisible.”
En cualquier caso, el proceso de presentación de una queja era meramente una forma formal de protesta y, de haber sido aceptada, la UEFA no habría tomado ninguna acción al respecto.
Flick y Simeone sobre el arbitraje
De cara al partido de vuelta, el entrenador del Atlético de Madrid, Diego Simeone, afirmó que no estaba «pensando en los árbitros» al ser preguntado por el impacto de los colegiados en el partido. Flick declaró que estaba «tranquilo ahora», pero señaló que cruzaría los dedos para que «las cosas fueran a su favor» en el partido de vuelta, citando la decisión de la mano de Pubill como algo que favoreció al Atlético la semana pasada.
