El destino a veces juega una mala pasada. Este domingo, el Angers sufrió una derrota por 0-2 ante el Brest en la sexta jornada de la Ligue 1. Un partido en el que se escribió una historia verdaderamente desafortunada para el equipo de Anjou.
En su enfrentamiento con los bretones, el SCO tuvo la mala fortuna de encajar el gol inicial, obra de un tal Rémy Labeau-Lascary.
Si este escenario resulta cruel, es porque el delantero en cuestión debería haber estado jugando para el Angers en este encuentro. Labeau-Lascary había sido cedido por el Lens al Angers durante el mercado de verano, e incluso fue presentado oficialmente a la prensa con los colores del SCO.
Sin embargo, la DNCG (el organismo de control financiero del fútbol profesional francés) anuló este traspaso el 29 de agosto, alegando que no respetaba «el marco de la masa salarial y las tasas de transferencia».
Como resultado, Rémy Labeau-Lascary fichó a toda prisa por el Stade Brestois el 31 de agosto y ha tenido un gran comienzo de temporada, con dos goles en tres partidos, incluyendo uno contra su ex-futuro club. ¡Realmente cruel!
