El Espanyol amplió su racha sin victorias a 16 partidos en la noche del lunes en el RCDE Stadium, tras empatar con el Levante. Sin embargo, el portero Marko Dmitrovic evitó que la situación fuera más perjudicial para su equipo.
El Levante tuvo la primera oportunidad clara del partido. En el minuto cinco, tras una jugada elaborada por la banda derecha, Víctor García disparó al ángulo superior. Dmitrovic logró interponer una mano firme para desviar el balón por encima del travesaño. A partir de entonces, el equipo de Manolo González tomó el control de la primera mitad, impidiendo que el Levante saliera de su propio campo con facilidad. Los ‘Pericos’ dominaron la posesión y generaron ocasiones a medias, pero sus mejores intentos fueron anulados por fuera de juego.
Ramon Terrats forzó una gran parada de Mat Ryan pocos minutos después de que Cyril Ngonge golpeara el poste, aunque en esta última jugada estaba claramente en fuera de juego. Los ‘Granotas’ lograron limitar en gran medida las oportunidades de gol del Espanyol.
Heroicidades de Dmitrovic al final
El Espanyol comenzó la segunda mitad con la misma iniciativa, pero a medida que avanzaba el partido, se sentía cada vez más probable que fuera el Levante quien rompiera el empate. En los últimos 20 minutos, los visitantes empujaron por el gol inicial y podrían considerarse desafortunados por no haberlo encontrado. Tras un brillante taconazo que superó la defensa en un área congestionada, Karl Etta Eyong parecía destinado a hacer un genio de Luis Castro tras su sustitución, pero una reacción con el pie impidió que el delantero camerunés convirtiera una clara ocasión.
Las sustituciones de González no salieron tan bien. Pol Lozano entró al campo en el minuto 85 y recibió dos tarjetas amarillas en los siguientes dos minutos. Momentos después, el Espanyol tuvo probablemente la oportunidad más clara de la segunda mitad desde su perspectiva: un balón desde la derecha encontró la cabeza de Roberto Fernández al estirarse, pero no logró dirigirlo hacia abajo. En el tiempo de descuento, fue Carlos Álvarez, el arquitecto del buen juego ofensivo del Levante, quien casi tuvo la última palabra. Un disparo con rosca desde 25 metros estuvo a punto de sorprender a Dmitrovic, pero el serbio grande desvió el balón a la parte inferior del travesaño, y el pitido final llegó poco después.
A falta de cinco partidos para el final, el Espanyol se mantiene 13º con una ventaja de cinco puntos sobre el Sevilla, 18º, pero su incapacidad para ganar en 2026 hace que esa posición sea aún más precaria. Ambos equipos se enfrentarán dentro de dos semanas, y González espera tener a los aficionados de su lado para ese partido, ya que los jugadores fueron pitados al final del encuentro. El Levante está solo un punto por detrás del Sevilla y solo ha perdido uno de sus últimos ocho partidos. El equipo de Castro está a dos puntos de la salvación, y espera no lamentar ese último disparo de Álvarez.
