A pesar de las numerosas y significativas ausencias, la Roma mostró carácter y determinación en su visita al campo del Bologna. El equipo giallorosso se había encontrado en desventaja, lo que generó preocupación sobre un posible resultado adverso. Sin embargo, la escuadra de Mourinho demostró su capacidad de reacción, logrando un valioso empate 1-1 en el partido de ida de los octavos de final de la Europa League contra los felsinei.
