El PSG, ya campeón de la Ligue 1 con antelación, disputó un partido de liga el pasado fin de semana que resultó en su segunda derrota consecutiva en el campeonato. Esta vez, el verdugo fue el Estrasburgo, que superó a los parisinos por 2-1 justo antes de su crucial semifinal de la UEFA Champions League contra el Arsenal en el Parc des Princes.
El entrenador Luis Enrique había manifestado su intención de mantener a su equipo competitivo, a pesar de rotar a los jugadores clave y utilizar una alineación alternativa. Buscaba conservar la intensidad, la presión sin balón y una mentalidad ofensiva. Sin embargo, a pesar de controlar la posesión e intentar dominar, la estrategia del PSG no dio los resultados esperados.
El Estrasburgo, apostando por la velocidad en las bandas y una finalización eficaz, se adelantó en el marcador en el minuto 20 gracias a un desafortunado gol en propia puerta de Lucas Hernández tras un saque de esquina. Este gol reflejó directamente la actitud de un equipo que lucha por asegurar un puesto en la próxima Liga de Campeones.
El gol del Estrasburgo sirvió como una clara advertencia para el PSG. Los parisinos redujeron su intensidad y el partido se volvió más equilibrado en cuanto a posesión, mostrando mayor precaución al avanzar. Mientras tanto, el Estrasburgo mantuvo sus líneas compactas y amplió su ventaja con gran efectividad gracias a Félix Lemarcéchal, quien conectó un potente disparo desde fuera del área que se coló por la escuadra.
Luis Enrique regresó visiblemente molesto para la segunda mitad, y el PSG mostró una intensidad considerablemente mayor, incluso con la entrada de algunos de los habituales titulares. Poco después del descanso, el PSG logró reducir la desventaja. Barcola participó en una buena jugada por la izquierda junto a Gonçalo Ramos que culminó en el gol, devolviendo al PSG la confianza necesaria para generar varias oportunidades.
¿Cómo puede el Arsenal detener al PSG en Francia?
Fabián Ruiz, Doué y Gonçalo Ramos fueron los principales responsables de la creación ofensiva del PSG en ese tramo, pero sus intentos no fueron suficientes ante una defensa del Estrasburgo muy coordinada y compacta. La lección clave parece ser esta: velocidad en ataque y una solidez defensiva impresionante. Quizás eso es exactamente lo que necesita el Arsenal esta semana para enfrentarse al gigante parisino.
