La posición de Álvaro Arbeloa como entrenador del Real Madrid está bajo un intenso escrutinio tras dos derrotas consecutivas ante Osasuna y Getafe. Estos reveses han provocado la desaparición de la ventaja del equipo sobre el Barcelona en La Liga, y además han resultado en su eliminación de la Copa del Rey, situando al equipo en una posición similar a la que ocupaba bajo la dirección de Xabi Alonso, pero con el añadido de la eliminación copera.
Tras la derrota por 1-0 contra los azulones, Arbeloa defendió el rendimiento de su equipo, asumiendo la responsabilidad y afirmando que habían creado suficientes oportunidades para ganar el partido. No obstante, ha surgido una crítica generalizada por la falta de respuestas claras y una trayectoria definida del equipo, después de casi dos meses al mando.
Dudas sobre la continuidad de Arbeloa a corto y medio plazo
Las dudas no provienen únicamente del público, sino también de la propia cúpula del Real Madrid. Existe una firme incertidumbre sobre la continuidad de Arbeloa, y se considera que el mes de marzo podría ser decisivo para el final de su etapa en el club. Este mes incluye difíciles encuentros de La Liga contra Celta Vigo (fuera), Elche (casa) y Atlético de Madrid (casa), además de un crucial enfrentamiento de octavos de final de la Champions League contra el Manchester City, descrito como su «salvavidas».
Aunque los jugadores también están bajo examen, el manejo de Arbeloa ha sido cuestionado por su uso de jugadores fuera de posición al inicio, sus sustituciones y la falta de resultados. El Real Madrid no percibe los cambios esperados y existe la sensación de que Arbeloa podría haber hecho más para evitar las recientes derrotas ante Osasuna y Getafe. Arbeloa dispone ahora de ocho días para motivar a su equipo a ofrecer un rendimiento diferente contra el Manchester City. De hecho, algunas voces ya lo describen como «sentenciado».
Contradicciones entre Arbeloa y la directiva del Real Madrid
Después del partido, Arbeloa se quejó del arbitraje, declarando que «Fue un partido que también tuvo muchas interrupciones, y el árbitro les permitió jugar por no jugar en absoluto». Sin embargo, no es un buen augurio para Arbeloa que, según reportes, el comentario desde el palco presidencial fue que «el Getafe no perdió el tiempo del Real Madrid al final, fueron los propios blancos quienes lo hicieron». Esta divergencia de opiniones resalta la creciente presión sobre el técnico y la percepción interna del club.
