Esta noche, el Real Madrid se enfrenta al Bayern de Múnich en el partido de ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones.
Lo preocupante es que seis jugadores del equipo blanco corren el riesgo de ser suspendidos por acumulación de tarjetas amarillas, lo que les impediría jugar el partido de vuelta. Esta es una situación que, sin embargo, el entrenador Vincent Kompany parece haber ignorado.
