Marcus Thuram ha roto finalmente su prolongada sequía goleadora con la selección francesa de fútbol, poniendo fin a una espera de 862 días sin ver puerta con la camiseta nacional. Su tan esperado regreso al gol se produjo durante un reciente partido amistoso, un momento no solo significativo por el tanto en sí, sino también por haber contribuido con una asistencia y ofrecer una actuación convincente en general.
Tras esta importante demostración con Francia, el delantero ahora fija su mirada en el Inter de Milán, donde busca replicar este éxito y poner fin a su propia racha personal de 51 días sin anotar para su club. La confianza recuperada con la selección podría ser el impulso que necesita para reencontrarse con el gol en la Serie A.
