El Real Madrid regresó a la competición tras su eliminación en la Champions League a manos del Bayern de Múnich, un resultado que amenaza con dejarles sin títulos esta temporada. Los blancos lograron acallar las críticas con una victoria relativamente cómoda sobre el Alavés.
El partido no comenzó del todo bien para los locales. El carrilero del Alavés, Ángel Pérez, tuvo libertad por la banda derecha para centrar varios balones peligrosos que obligaron a intervenir a Andriy Lunin. En posesión, el Real Madrid no jugaba mal, pero le faltaba generar ocasiones claras. Los abucheos, aunque escasos, resonaron especialmente cuando Kylian Mbappé y Vinícius Júnior aparecían en escena. Jude Bellingham y Trent Alexander-Arnold eran los encargados de los pases más incisivos, mientras el Alavés defendía con solidez.
Cuando Mbappé abrió el marcador en el minuto 32, su disparo desviado desde 30 metros pareció más afortunado que mérito propio, pillando desprevenido a Antonio Sivera. A partir de ahí, el Real Madrid vivió su mejor momento, con un Alavés que luchaba por contener el ritmo de los ataques. Mbappé desaprovechó una clara oportunidad en el área al no conectar bien con un centro de Vinícius diez minutos después. Eder Militão estuvo cerca de ampliar la ventaja justo antes del descanso con un disparo al larguero, pero tuvo que retirarse lesionado, siendo sustituido por Antonio Rüdiger. Un intento de Mbappé de lobear a Sivera desde 40 metros tampoco convenció al Bernabéu.
El Alavés reaccionó y antes del descanso, en una jugada por la izquierda, Toni Martínez estrelló un disparo en el poste. Otro ataque peligroso, con un centro de Pérez, encontró a Lucas Boyé, y Lunin tuvo que desviar el balón, provocando algunos abucheos más mientras ambos equipos se retiraban al descanso.
El Alavés lamenta ocasiones perdidas tras un golazo de Vinícius
Cinco minutos después de la reanudación, Vinícius Jr. demostró su calidad. Recibió el balón en el canal izquierdo interior, esta vez asistido por Fede Valverde, y con un regate hacia dentro lanzó un disparo limpio y potente a la misma escuadra. En lugar de celebrar, levantó los brazos en señal de disculpa hacia la afición.
A partir de ahí, la intensidad del Real Madrid decayó. Si bien mantuvieron el control durante los siguientes 15 minutos y pudieron haber marcado más, Dani Carvajal sirvió un balón espectacular al área que Sivera y la defensa del Alavés lograron desbaratar ante Vinícius. Aurélien Tchouaméni también forzó una gran parada de Sivera a la salida de un córner, y Brahim Díaz se llevó las manos a la cabeza tras ver cómo su disparo, que se dirigía a la escuadra, era despejado sobre la línea por Nahuel Tenaglia.
Para su mérito, nada de esto mermó el espíritu del Alavés. Con Álvaro Arbeloa realizando cambios y el Real Madrid bajando el ritmo, los babazorros no desaprovecharon la oportunidad para atacar. Martínez probó a Lunin, Víctor Parada estrelló un cabezazo en el poste y Carles Aleñá fue uno de los varios centrocampistas del Alavés que vieron sus disparos desviados. Los últimos 15 minutos del encuentro transcurrieron mayoritariamente en el área del Real Madrid, con el Alavés buscando desesperadamente la remontada.
Es cierto que para entonces la tensión en el Bernabéu y en los jugadores del Real Madrid era baja, pero el Alavés seguramente se preguntará qué podría haber pasado si hubieran marcado antes. En el tiempo de descuento, tras otro despeje defectuoso de la defensa blanca, un disparo de Ander Guevara fue desviado por Martínez para recortar distancias. No tuvieron tiempo para un último intento.
El gol tardío del Alavés, sin duda, avivó a quienes optaron por pitar al Real Madrid al final del encuentro. Los blancos hicieron lo suficiente para ganar, y en ningún momento se sintió un gran peligro después del gol de Vinícius. Sin embargo, no se puede obviar que el Alavés tuvo oportunidades para complicar más el partido si hubiera estado más acertado. Tampoco fue una actuación que recordara a sus duelos de Champions, un punto de crítica local.
No obstante, cumplieron con lo necesario para reducir temporalmente la diferencia con el Barcelona a seis puntos. Quique Sánchez Flores lamentará que el esfuerzo de su equipo no se viera recompensado con un punto, especialmente cuando observa la tabla y se encuentra a solo un punto del descenso, con varios equipos aún por jugar en esta jornada.
