Un pequeño juego de verano. La Inter está a punto de remodelarse en torno a un nuevo esqueleto, un proyecto que combina juventud, apuestas y algunos nombres importantes. La idea es construir un equipo competitivo, capaz de afrontar los desafíos de la próxima temporada con un equilibrio entre la experiencia de algunos veteranos y el potencial de las nuevas promesas. La dirección deportiva trabaja con la ambición de crear una plantilla versátil y de calidad, manteniendo siempre la identidad de juego que caracteriza al club.
