Los grandes fichajes del Inter, realizados a coste cero, son innegables y nadie puede ponerlo en duda. Solo hay que mirar la plantilla de esta temporada para darse cuenta: Acerbi, Mkhitaryan, Thuram, De Vrij, Sommer y Calhanoglu son ejemplos de estas incorporaciones exitosas. Sin embargo, la idea de que conseguir jugadores a «parámetros cero» es una garantía de éxito automático se desmorona rápidamente. El mercado de agentes libres, aunque atractivo, también presenta sus desafíos y no siempre se asemeja a un regalo de Navidad.
