José María Enríquez Negreira, expresidente del Comité Técnico de Árbitros (CTA), parece estar a punto de librarse de cualquier sanción por su implicación en el conocido como ‘caso Negreira’. El FC Barcelona está acusado de corrupción deportiva durante un periodo de 17 años debido a pagos que ascendieron entre 7 y 8 millones de euros a Negreira en concepto de supuestas tarifas de consultoría. El club catalán ha negado cualquier irregularidad, afirmando que los pagos por los servicios prestados fueron legítimos.
Negreira fue contratado por el Barcelona para proporcionar informes de scouting sobre los árbitros durante ese periodo, pero la fiscalía no ha podido verificar la prestación de dichos servicios. Mientras tanto, el Real Madrid y varios otros clubes se han unido al caso como demandantes contra el Barcelona por posibles daños y perjuicios. El juicio sigue actualmente en fase de recepción de pruebas, tres años después de que la investigación saliera a la luz pública.
Negreira evitaría el juicio por corrupción deportiva
Según explica El Mundo, en declaraciones recogidas por Marca, es muy poco probable que Enríquez Negreira sea juzgado por los delitos de los que se le acusa. Negreira aún no ha prestado declaración adicional después de una primera ronda de preguntas de la policía en 2024, tras ser considerado no apto para hacerlo. En aquella ocasión se negó a responder preguntas. La situación de Negreira ha empeorado, y el último pronóstico tras un nuevo examen médico es que su demencia ha progresado y podría padecer la enfermedad de Alzheimer. El examen fue solicitado por su abogado y, salvo un giro inesperado, Negreira no será llamado a declarar ante el tribunal.
Barcelona y Real Madrid en una guerra de palabras
Este es el primer desarrollo importante en el caso en mucho tiempo, con varias figuras del pasado del Barcelona entre 2001 y 2018 prestando testimonio a lo largo del último año. Sin embargo, el Real Madrid ha intensificado su retórica sobre el tema, con el presidente Florentino Pérez exigiendo un castigo inmediato la semana pasada. El presidente interino del Barcelona, Rafa Yuste, calificó sus palabras de «patéticas», y el club catalán emitió un comunicado anunciando que estaba considerando acciones legales contra Pérez.
