El Barcelona enfrenta varias decisiones cruciales antes de la apertura del mercado de fichajes de verano a principios de julio. Una de las más significativas gira en torno a Marcus Rashford, cuyo contrato de cesión expira al finalizar la temporada.
Rashford ha dejado una impresión positiva desde su llegada a Cataluña, pero hasta el momento, no ha sido suficiente para que el Barcelona considere activar la opción de compra estipulada en su acuerdo con el Manchester United. Los azulgranas preferirían negociar otra cesión en lugar de un traspaso definitivo. Sin embargo, los directivos del United han dejado claro que esta última opción no está sobre la mesa.
Recientemente, Rashford manifestó su deseo de quedarse de forma permanente en el Barcelona. De hecho, ya ha accedido a una reducción salarial del 40% para facilitar su continuidad. Según informa MD, ha dado un paso más para hacer más asequible su fichaje para el club catalán al aceptar que su amortización se extienda durante cinco años, en lugar de los tres años acordados inicialmente.
Aunque Marcus Rashford tiene un contrato de tres años pactado con el Barcelona, registrarlo inicialmente implicaría un coste mayor para el club. Si la misma cantidad se distribuye a lo largo de cinco años, se puede destinar una cifra menor anualmente, aumentando así las probabilidades de que el Barcelona concrete la operación.
Hansi Flick tendrá la última palabra
A pesar de que el Barcelona se inclina por no fichar a Rashford, la decisión final recaerá en Hansi Flick. Si él expresa claramente su deseo de que el extremo inglés continúe en el equipo, el director deportivo Deco deberá encontrar la manera de hacerlo posible sin afectar significativamente las demás operaciones planeadas por el club.
Se espera que la decisión de Flick se conozca en las próximas semanas. Mientras tanto, Rashford debe esperar, pero sin duda está facilitando las cosas para que el Barcelona se decida a su favor.
